El aceite de jengibre es muy fácil de hacer en casa y representa una gran alternativa para analgésicos y antinflamatorios entre otros.
Hay varias maneras de beneficiarse del jengibre: en la alimentación, en ensaladas, rehogados o cocidos; podemos usar el jengibre fresco, rallado; en tés, sólo de jengibre o en conjunto con otras hierbas de curación; en tintura y hasta en cápsulas.
Con el aceite de jengibre casero podemos sustituir cualquier remedio común para los dolores reumáticos u otros, con el beneficio adicional de no tener contraindicaciones ni efectos secundarios adverso.